Cuidemos el planeta
Con pequeños gestos podemos hacer grandes cosas.
¡El Sr. Moebius nos enseña cómo!
Las 5R del reciclaje
Antes de tirar, piensa en las 5R. ¡Van en orden!
Rechazar
Di no a lo que no necesitas. El mejor residuo es el que no se genera.
Ejemplo: no cojas bolsas de plástico si no las necesitas.Reducir
Usa menos y mejor. Compra solo lo que realmente necesitas.
Ejemplo: lleva tu botella de agua reutilizable.Reutilizar
Dale una segunda vida a las cosas. Muchos objetos pueden servir para mucho más.
Ejemplo: un tarro de vidrio puede ser un lapicero o un jarrón.Reparar
Arregla antes de tirar. Con un poco de cuidado, muchas cosas vuelven a funcionar.
Ejemplo: un juguete roto quizás solo necesita una pila nueva.Reciclar
¡Solo al final! Separa bien los residuos para que se puedan transformar en nuevos materiales.
Ejemplo: cada residuo tiene su contenedor. ¡Primero miramos, después tiramos!6 acciones que marcan la diferencia
Más allá de reciclar, hay hábitos cotidianos que ayudan mucho al planeta.
Ahorra energía
Apaga lo que no usas. La energía es un bien común que debemos cuidar.
Ahorra agua
Una ducha corta puede ahorrar cientos de litros a la semana.
Di no al plástico
Rechaza el plástico de un solo uso. ¡Es la primera R en acción!
Come de proximidad
Elige productos locales y de temporada. Recorren menos kilómetros hasta ti.
Planta árboles
Un árbol puede absorber hasta 22 kg de CO₂ al año. ¡Un regalo al futuro!
Usa la bici
El transporte es una de las principales fuentes de emisiones. ¡Muévete sin contaminar!
Pequeños gestos, grandes cambios
Cuidar el planeta no siempre significa hacer grandes cosas. A veces empieza con apagar una luz, cerrar un grifo o llevar una bolsa de tela.
Si no la usas, apágala. La energía también hay que cuidarla.
Cada vez que la puerta queda abierta, se pierde frío y gastamos más energía.
Con 5 minutos es suficiente. Cuando te enjabonas, cierra el grifo.
Cierra el grifo mientras te lavas los dientes o las manos.
No tires toallitas, aceite ni basura por el inodoro.
Evitamos botellas de plástico de un solo uso. La cantimplora nos acompaña a todas partes.
Cuando vayas a comprar, lleva una bolsa reutilizable y olvídate del plástico.
Si puedes beber sin pajita, mejor. Evita las de un solo uso.
Para el bocadillo, mejor una fiambrera o un envoltorio reutilizable.
Antes de tirarla, piensa si puedes guardarla, compartirla o aprovecharla.
Ropa, libros y juguetes pueden pasar a otras personas que los necesiten.
En la montaña o en la playa, todo lo que llevamos vuelve con nosotros.